Lugh

Lugh es uno de los dioses más destacados del panteón celta, una figura mitológica que encarna la luz, la sabiduría y la maestría en múltiples artes. Originario de la mitología irlandesa y adorado en toda la región celta, este dios trasciende la simple categoría de guerrero para convertirse en un símbolo de soberanía, conocimiento y prosperidad que ha perdurado miles de años en la memoria colectiva. Su legado sigue vivo en festivales, topónimos y la espiritualidad contemporánea.
Resumen rápido
Lugh es un dios celta de origen dual (hijo de un miembro de los Tuatha Dé Danann y de una mujer fomoriana), conocido como Samildánach o «experto en muchas artes» por su dominio excepcional en la guerra, la artesanía, la magia y múltiples disciplinas. Su rol como guerrero líder en la Segunda Batalla de Mag Tuired, su conexión con la luz solar y su fundación del festival Lughnasadh lo posicionan como una deidad central en la mitología celta, venerada tanto por sus hazañas bélicas como por su sabiduría y capacidad para mediar entre fuerzas opuestas.
Datos básicos
- Nombre: Lugh (también Lugh Lamhfada, «Lugh de la larga mano»; Lugh Samildánach, «Lugh experto en muchas artes»)
- Cultura: Mitología celta, principalmente irlandesa
- Tipo de ser: Dios
- Dominio: Luz, sol, guerra, artesanía, magia, soberanía, cosecha
- Símbolos: Lanza invencible, espada Fragarach, honda mágica, rayo solar
- Padre: Cian de los Tuatha Dé Danann
- Madre: Ethniu (hija de Balor)
- Abuelo paterno: Balor (líder de los Fomorianos)
- Madre adoptiva: Tailtiu
- Equivalencias: Lugus (galo), Lugh (britónico), posibles parallelos con Hermes (mitología greco-romana) y Apolo (por su conexión solar)
¿Quién es Lugh?
Lugh es la manifestación del dios celta de múltiples atributos y habilidades, cuya presencia en la mitología irlandesa marca un punto de inflexión entre las antiguas deidades y el panteón establecido. A diferencia de muchos dioses que se especializan en un único dominio, Lugh destacó por su capacidad para dominar prácticamente todas las disciplinas conocidas: la guerra, la música, la poesía, la artesanía, la sanación, la magia y muchas otras artes. Este carácter versátil lo llevó a ser nombrado Samildánach, un título que no era simplemente un epíteto, sino una declaración de su naturaleza fundamental.
Como dios de la luz, Lugh se asocia con el brillo, la claridad y la verdad. Su conexión con el sol no es meramente cosmética, sino que refleja su rol como portador de conocimiento y revelación en el mundo mitológico celta. Su ascendencia única —hijo de un miembro de los Tuatha Dé Danann (los dioses por excelencia) y de una mujer fomoriana— lo coloca en una posición especial como mediador entre mundos que tradicionalmente se consideraban opuestos y enemigos. Esta dualidad hace que Lugh sea una figura compleja, capaz de entender y navegar múltiples perspectivas y realidades.
Más allá de su poder militar y mágico, Lugh es recordado como un legislador y organizador de la sociedad. Fundó festivales, estableció leyes y se preocupó por el bienestar de su pueblo. En este sentido, encarna el ideal celta del rey sagrado: poderoso, sabio y responsable del orden y la prosperidad de su reino. Su influencia se extiende desde los campos de batalla hasta los hogares y los corazones de quienes lo veneraban.
Origen y etimología
El nombre Lugh se cree que proviene de una raíz indoeuropea que significa «brillante», «luminoso» o «el que brilla», lo cual se alinea perfectamente con su caracterización como una deidad solar. Algunas tradiciones etimológicas lo relacionan con raíces que evocan el concepto de «juramente» o «vinculación sagrada», lo que refuerza su rol como garante del orden y la ley en la sociedad celta.
La genealogía de Lugh es especialmente notable por su origen profético y conflictivo. Su abuelo paterno fue Balor, el legendario líder de los Fomorianos, una raza primigenia frecuentemente retratada como enemiga de los Tuatha Dé Danann. Balor fue advertido por una profecía de que sería asesinado por su propio nieto, un vaticinio que lo llevó a tomar medidas desesperadas. Encerró a su hija Ethniu en una torre de cristal guardada por mujeres para evitar que tuviera descendencia. Sin embargo, según las leyendas, Cian (padre de Lugh) logró acceder a la torre y engendrar a Lugh con Ethniu, cumpliendo así la profecía ineludible.
Este nacimiento envuelto en profecía es típico de los héroes y dioses de la mitología celta. El hecho de que Lugh fuera destinado a matar a su abuelo no lo hace un parricida en sentido tradicional, sino el cumplidor de una verdad cósmica más profunda. Su linaje mixto —que combina sangre de los poderosos Tuatha Dé con la de los Fomorianos— le otorga una legitimidad única para gobernar y ser un puente entre dos mundos fundamentalmente distintos.
El epíteto Lamhfada, que se traduce como «de la larga mano», se refiere tanto a su alcance físico en la batalla como a su capacidad de influencia y control que se extiende lejos. Algunos estudiosos sugieren que también podría referirse a su generosidad o su amplitud de miras, características que lo definen como un líder benevolente además de guerrero formidable.
Apariencia y atributos
Aunque las descripciones físicas de Lugh en los textos mitológicos no son abundantes ni extremadamente detalladas, las tradiciones celtas lo presentan como una figura de radiante belleza y poder. Se le representa frecuentemente como un joven vigoroso, en la plenitud de la vida, irradiando luz y energía. Este aspecto juvenil no debe interpretarse como debilidad, sino como una representación de la vitalidad eterna y la renovación perpetua asociadas a la luz solar.
Su apariencia se destaca por la luminiscencia que lo rodea, un aura de brillo que subraya su naturaleza divina y solar. En algunas representaciones artísticas y descripciones literarias, se mencionan sus ojos brillantes como el fuego o como los del sol. Esta característica visual refuerza su rol como portador de iluminación y conocimiento.
En cuanto a sus atributos materiales, Lugh poseía un arsenal de artefactos mágicos que amplificaban su poder y lo distinguían como una figura de importancia suprema en el panteón celta:
- Su lanza invencible: Este arma nunca fallaba a su portador en batalla y se considera uno de los cuatro tesoros mágicos de los Tuatha Dé Danann. Con ella, Lugh fue prácticamente imbatible en el combate, y la lanza se describe a menudo como destellando con luz propia.
- La espada Fragarach (Resplandor): Otro de los tesoros sagrados, esta espada estaba forjada con propiedades mágicas que la hacían extraordinariamente efectiva. Su nombre evoca resplandor y brillo, consonante con la naturaleza luminosa de Lugh.
- Su honda mágica: Con esta arma, Lugh podía realizar hazañas de puntería prácticamente imposibles, demostrando que su maestría se extendía a todas las formas de combate.
- Su caballo alado: Algunas tradiciones mencionan que Lugh podía desplazarse de manera sobrenatural, posiblemente sobre un caballo dotado de capacidades mágicas.
Más allá de estos atributos físicos y materiales, los verdaderos poderes de Lugh residían en su versatilidad. Era poeta, músico, sanador, mago, guerrero, artesano y legislador. Su dominio sobre múltiples artes sugiere que poseía un intelecto extraordinario, capacidad de aprendizaje rápido y una comprensión intuitiva de cómo funcionaban las cosas. Este dominio universal lo distingue de otros dioses celtas, que típicamente se especializaban en un área particular.
Mitos y leyendas
El nacimiento de Lugh y la profecía de Balor
El relato del nacimiento de Lugh está intrínsecamente ligado a una de las profecías más famosas de la mitología celta. Balor, el gigantesco líder de los Fomorianos, fue advertido por los druidas de que sería asesinado por su propio nieto. Aterrorizado por este vaticinio, Balor hizo lo único que le pareció posible: encerró a su hija Ethniu en una torre de cristal en la isla de Tory, vigilada únicamente por mujeres ancianas para garantizar que nunca tuviera contacto con hombre alguno.
Sin embargo, en la mitología celta, ningún mortal ni dios puede eludir sus designios. Cian, un poderoso miembro de los Tuatha Dé Danann, logró de alguna manera penetrar en la torre fortaleza, ya fuera mediante magia, engaño o transformación. Según algunas versiones, se convirtió en una mujer hermosa para eludir a los guardianes. Otras afirman que utilizó artes mágicas para atravesar las murallas. El resultado fue el mismo: Ethniu quedó embarazada de Lugh.
El nacimiento de Lugh fue un acto de destino cumplido. Cuando el niño nació, Balor intentó de nuevo prevenir lo inevitable, pero la profecía no podía ser detenida. Algunas versiones del mito cuentan que Balor arrojó al bebé al mar, convencido de que perecería. Sin embargo, Lugh fue salvado por su bisabuela o por Manannán mac Lir, el dios del mar, quien lo cuidó y educó. Otras tradiciones hablan de que fue criado por Tailtiu, una reina de los Tuatha Dé Danann, quien lo amó como si fuera su propio hijo.
La Segunda Batalla de Mag Tuired
El evento más destacado en la vida mitológica de Lugh es sin duda su participación en la Segunda Batalla de Mag Tuired, también conocida como la Batalla de Cath Maige Tuired. Este conflicto épico enfrentó a los Tuatha Dé Danann contra los Fomorianos en una lucha por el control de Irlanda, y marca el punto de ascenso de Lugh como héroe y dios supremo.
Cuando Lugh llegó a la corte de los Tuatha Dé Danann, su aparición causó asombro. El portero le preguntó cuál era su oficio y por qué debería permitirle entrar. Lugh respondió que era carpintero. El portero replicó que ya tenían un carpintero. Lugh entonces declaró ser herrero; se le respondió lo mismo. Así continuó, revelando su maestría en cada arte imaginable: era poeta, historiador, guerrero, mago, músico, médico, druida. Para cada oficio que nombraba, los Tuatha Dé ya tenían a alguien. Finalmente, Lugh preguntó si tenían a alguien que fuera experto en todas esas cosas simultáneamente. La respuesta fue no. Así Lugh fue admitido en la corte con el título honorífico de Samildánach.
Su contribución en la batalla fue decisiva. Algunos relatos sugieren que el mismo Lugh lideró militarmente a los Tuatha Dé Danann, dando tácticas y estrategia. Otros cuentan que fue el responsable de derrotar a Balor, su propio abuelo, cumpliendo la profecía que lo perseguía desde su nacimiento. Según varias versiones, Lugh lanzó una piedra con su honda que atravesó el único ojo de Balor (su punto débil, similar al de Polifemo en la mitología griega), matándolo instantáneamente. Balor poseía un ojo tan poderoso que ningún ejército podía resistir su mirada; al eliminarlo, Lugh cambió el curso de la batalla.
La victoria de Lugh en Mag Tuired no fue solo una hazaña militar, sino el establecimiento de un nuevo orden. Con la derrota de los Fomorianos y la muerte de Balor, los Tuatha Dé Danann consolidaron su dominio sobre Irlanda, y Lugh emergió como la figura más destacada de esta nueva era. Su participación demostró que era más que un guerrero versátil: era un líder, un estratega y un representante del orden divino que debía prevalecer sobre el caos.
Lugh y la fundación de Lughnasadh
Más allá de sus hazañas guerreras, Lugh es recordado por su rol como organizador de la sociedad y fundador de tradiciones. El festival de Lughnasadh (también escrito Lammas en contextos anglo-sajones, aunque el término celta es más preciso) es un testimonio vivo de su influencia cultural.
Según la tradición, Lugh instituyó este festival en honor a su madre adoptiva o tierra de crianza, Tailtiu, quien supuestamente murió después de limpiar un bosque para preparar la tierra para la agricultura. Tailtiu representa la tierra misma, la fertilidad, y su muerte simbólica marca la necesidad de honrar el ciclo agrícola y la muerte que precede a la renovación.
Lughnasadh se celebraba en el primer día de agosto (en el calendario celta moderno, cerca del 1 de agosto, aunque en tiempos antiguos la fecha podía variar según la región). Era un festival de cosecha temprana, una celebración de la prosperidad de la tierra y, simultáneamente, una conmemoración de la muerte y el sacrificio. El festival incluía competencias atléticas, juegos fúnebres, intercambios comerciales y rituales mágicos dirigidos a asegurar futuras cosechas abundantes.
La institución de Lughnasadh subraya un aspecto crucial de Lugh que a menudo se pasa por alto: no era meramente un dios de la guerra o de la luz abstracta, sino un dios de la prosperidad terrenal, el orden social y el bienestar de su pueblo. Establece festivales, ordena juegos y rituales, y se preocupa por la continuidad de las generaciones que viven bajo su protección.
Los cuatro tesoros de los Tuatha Dé Danann
Aunque Lugh no fue necesariamente el guardián exclusivo de los cuatro tesoros mágicos, su relación con estos artefactos es central en la mitología. Los cuatro tesoros fueron traídos a Irlanda por los Tuatha Dé Danann cuando llegaron a la isla, y representan el poder supremo y la legitimidad de su gobierno.
Estos tesoros son: la Lanza de Lugh (a menudo identificada como la Lanza que no falla), la Espada de Nuada (otra figura prominente de los Tuatha Dé), la Piedra de Fal (que grita cuando es tocada por el rey legítimo de Irlanda) y el Caldero de Dagda (que satisface el hambre de todos). Aunque Lugh es más directamente asociado con la lanza y la espada Fragarach, su rol como Samildánach y su importancia suprema lo vinculan con el poder integral que estos tesoros representan.
Simbolismo y significado
Lugh es una figura ricca en simbolismo, y sus múltiples capas de significado reflejan la complejidad del pensamiento mitológico celta. En primer lugar, su asociación con la luz solar lo convierte en un símbolo de iluminación, tanto literal como metafórica. La luz representa conocimiento, verdad, claridad y orden, en contraste con la oscuridad de la ignorancia y el caos. Como dios solar, Lugh es el portador de estos atributos positivos, el que trae orden al cosmos y permite a la humanidad ver y comprender.
Su naturaleza de Samildánach, el experto en muchas artes, lo convierte en un símbolo de completitud y versatilidad. En las sociedades celtas, donde la especialización y el dominio de un oficio eran altamente valorados, Lugh representa el ideal supremo: no la especialización estrecha, sino la maestría universal. Esto podría interpretarse como un llamado a desarrollar múltiples aspectos del potencial humano, a no limitarse a una única identidad o función.
Su linaje híbrido, como hijo de un miembro de los Tuatha Dé Danann y de una mujer fomoriana, lo posiciona como un símbolo de reconciliación y mediación. Aunque sus padres provenían de mundos considerados enemigos, Lugh nace de esa unión y eventualmente se convierte en un mediador entre fuerzas opuestas. En un nivel más profundo, esto sugiere que la armonía y el orden pueden emergir de la integración de fuerzas contrarias, no de su aniquilación mutua.
En contextos de soberanía y gobierno, Lugh encarna el ideal del rey sagrado celta. No es simplemente un guerrero poderoso, sino un gobernante que se preocupa por el bienestar de su pueblo, que establece leyes justas y que entiende que el verdadero poder reside en la capacidad de mantener el orden y la prosperidad. Su fundación de Lughnasadh subraya este aspecto: el verdadero líder no es quien acumula poder personal, sino quien asegura la continuidad y el bienestar de su comunidad a través del tiempo.
La versatilidad de Lugh también lo conecta con conceptos de totalidad y plenitud. En la filosofía celta, la totalidad no era un estado pasivo sino uno dinámico, donde diferentes aspectos coexisten y se complementan. Lugh, como guerrero, poeta, mago, artesano y legislador simultáneamente, representa esta totalidad integral.
Relaciones con otros seres
Lugh frente a Balor: el abuelo y el destino
La relación entre Lugh y Balor es fundamentalmente una de cumplimiento de destino. Balor es el antagonista que, a través de sus acciones para prevenir la profecía, termina causándola. Esta dinámica ilustra la creencia celta en que el destino es inevitable y que los intentos de evitarlo solo aseguran su cumplimiento. Balor es presentado como poderoso pero también como limitado por su miedo y su falta de aceptación. Lugh, en contraste, no busca evadir su destino sino cumplirlo, lo que lo posiciona como más sabio y más alineado con el orden cósmico. La muerte de Balor a manos de Lugh no es un parricidio o una falta grave, sino la restauración del orden natural.
Lugh frente a Nuada: el liderazgo compartido
Nuada fue el rey de los Tuatha Dé Danann antes de que Lugh llegara a prominencia. Mientras que Nuada era un guerrero valiente conocido por su espada mágica, su liderazgo fue marcado por ciertas limitaciones, particularmente después de perder un brazo en batalla (aunque fue reemplazado mágicamente). Lugh, con su versatilidad y su carisma, eventualmente asumió un rol de mayor prominencia. Sin embargo, la relación no es necesariamente de conflicto directo; ambos trabajaron hacia la derrota de los Fomorianos. Lugh simplemente representa una evolución: mientras Nuada era un rey-guerrero tradicional, Lugh es una figura más completa que combina muchos roles.
Lugh frente a Dagda: los poderes complementarios
Dagda es otro de los dioses principales de los Tuatha Dé Danann, frecuentemente representado como una figura patriarcal mayor y más rustico. Mientras que Dagda es asociado con la fertilidad, la abundancia, la magia druidica y los aspectos más ctónicos (relacionados con la tierra), Lugh está asociado con la luz solar, la claridad y los aspectos más aéreos y celestes. Juntos, estos dos dioses representan una totalidad: Dagda es la abundancia bruta e ilimitada de la tierra, mientras que Lugh es el orden y la claridad que permiten que esa abundancia sea utilizada sabiamente. Su relación es complementaria más que competitiva.
Lugh frente a Manannán mac Lir: los guardianes de Irlanda
Manannán mac Lir es el dios del mar y de los misterios, a menudo descrito como el guardián del Otro Mundo y protector de Irlanda desde el mar. Mientras que Manannán opera en los márgenes y en los espacios liminales (entre mundos, entre vida y muerte), Lugh representa la claridad y el orden establecido. Algunos mitos sugieren que Manannán fue quien rescató a Lugh cuando bebé, lo que establece una relación de mentoría. Ambos son dioses de protección, pero desde perspectivas distintas: Manannán protege a través de la ocultación y el misterio, Lugh a través de la luz y la verdad.
Lugh frente a Goibniu: el artesano versus el artesano multidisciplinario
Goibniu es el dios herrero de los Tuatha Dé Danann, maestro de su oficio específico. Cuando Lugh llega a la corte y reclama ser un carpintero, herrero, poeta, guerrero, etc., de alguna manera está presentando un desafío a la especialización que Goibniu representa. Sin embargo, esto no es necesariamente un conflicto hostil. Lugh no intenta usurpar el rol de Goibniu como herrero supremo, sino que amplía la definición de qué puede ser un ser de poder. Lugh es el generalizador mientras que Goibniu es el especialista; ambos son necesarios para que la sociedad funcione completamente.
Influencia cultural y legado
El legado de Lugh se extiende mucho más allá de los textos mitológicos antiguos. Su influencia permea la geografía, la lengua, las celebraciones y la espiritualidad de las regiones celtas, y continúa siendo relevante en la cultura contemporánea.
En la geografía, la influencia de Lugh es evidente en numerosos topónimos. La ciudad francesa de Lyon, conocida como Lugdunum en la antigüedad romana, es quizás el ejemplo más prominente de una ciudad nombrada en su honor. El nombre significa literalmente «fuerte de Lugh» o «fortaleza de Lugh», sugiriendo que la ciudad celta original fue dedicada a este dios. Otros lugares a través de Europa Occidental, particularmente en regiones con presencia celta, llevan nombres derivados de Lugh, testimoniando la amplitud de su culto geográfico.
La festividad de Lughnasadh sigue siendo observada en contextos de espiritualidad celta contemporánea. En las comunidades neopaganas irlandesas, galesas, escocesas y de la diáspora celta, el festival se celebra como una conmemoración de la cosecha, la prosperidad y la memoria de Tailtiu. Aunque las formas de celebración han evolucionado significativamente desde los tiempos antiguos, el espíritu del festival persiste: una recognición de la ciclo de muerte y renovación, una gratitud por la abundancia de la tierra, y una conexión con ancestros y deidades.
En la literatura y el arte, Lugh ha inspirado numerosas obras. Los poetas y escritores celtas, tanto históricos como contemporáneos, han retomado su figura como símbolo de lo múltiple, lo brillante, lo guerrero, lo sabio. Su presencia en la mitología ha servido como fuente de inspiración para entender valores celtas como el coraje, la versatilidad y la responsabilidad hacia la comunidad.
En el contexto académico y antropológico, Lugh representa un punto de entrada crucial para entender la mitología celta. Su mitología documenta aspectos de la sociedad celta antigua: la importancia de la maestría múltiple, el sistema de valores que privilegiaba la versatilidad, la relación entre lo militar y lo civil, y el concepto de soberanía sagrada. Estudiosos de la mitología celta han analizado sus mitos para reconstruir aspectos de las creencias y estructuras sociales de los pueblos celtas pre-cristianos.
En la cultura popular contemporánea, Lugh ha aparecido en novelas de fantasía, comics, videojuegos y series de televisión. Estas representaciones modernas, aunque a menudo libres en su interpretación, mantienen ciertos elementos nucleares: su maestría en múltiples disciplinas, su conexión con la luz, su rol como guerrero y líder carismático. Estas reinterpretaciones aseguran que Lugh permanece vivo en la imaginación colectiva, ni completamente histórico ni completamente inventado, sino un continuo vivo entre el pasado mitológico y el presente cultural.
Curiosidades
- Lugh poseía un ojo que brillaba como el sol, lo que algunos estudiosos consideran un reflejo de su naturaleza solar. Su capacidad visual extraordinaria lo hacía prácticamente omnisciente en el campo de batalla.
- El mes de agosto, conocido en algunos idiomas celtas como «mes de Lugh», recibe su nombre del dios. Esta asociación temporalsubraya su conexión con la cosecha y el ciclo agrícola anual.
- En la tradición celta, se dice que Lugh nunca fue verdaderamente mortal, a pesar de su nacimiento convencional. Algunos textos sugieren que fue más un dios que tomó forma mortal que un ser humano deificado.
- Su título Samildánach, «experto en muchas artes», es prácticamente único en la mitología celta. Ningún otro dios o héroe es caracterizado de manera tan comprensiva y multifacética.
- La profecía de su nacimiento (que mataría a su abuelo Balor) sigue el patrón de otras profecías indoeuropeas donde los guardianes intentan prevenir destinos que eventualmente ocurren de todas formas, reflejando la creencia celta en la inevitabilidad del destino.
- Lugh es a menudo descrito como siendo enormemente rápido, capaz de viajar entre mundos y dimensiones. Su velocidad podría ser una extensión de su naturaleza solar y de la velocidad de la luz misma.
- Algunas tradiciones celtas lo vinculan con la tecnología y la innovación, lo que ha llevado a algunos estudiosos modernos a interpretarlo como un patrón divino de la creatividad y el progreso.
Preguntas frecuentes sobre Lugh
¿Cuál es el significado del nombre Lugh?
El nombre Lugh proviene de raíces indoeuropeas que significan «brillante» o «luminoso». Esta etimología refleja directamente su rol como dios solar y portador de luz. La raíz es la misma que subyace en palabras como «luz» en diversos idiomas europeos, confirmando que el nombre era una descripción literal de su naturaleza fundamental como una deidad radiante y luminosa.
¿Cuál es la diferencia entre Lugh y otros dioses celtas como Dagda?
Mientras que Dagda representa la abundancia bruta, la fertilidad sin límites y la magia más antigua y ctónica, Lugh encarna el orden, la claridad y la aplicación sabia de la abundancia. Lugh es más joven, más activo militarmente y más orientado hacia la civilización, mientras que Dagda es más primordial y conectado con la tierra y los misterios antiguos. Juntos, complementan diferentes aspectos del panteón divino celta.
¿Fue Lugh un dios o un héroe divinizado?
Lugh es definitivamente clasificado como un dios en la mitología celta, no como un héroe mortal que fue posteriormente deificado. Aunque tiene una genealogía que lo conecta con eventos históricos legendarios y aunque participó en batallas terrestres, su naturaleza es fundamentalmente divina. Nació de padres semidivinos, poseyó artefactos mágicos y nunca experimentó verdaderamente la muerte o envejecimiento de la manera que lo hacen los mortales. Es un dios que actuó en el mundo físico, no un mortal que ascendió al panteón.
¿Por qué Lugh estableció el festival de Lughnasadh?
Según la tradición mitológica, Lugh instituyó Lughnasadh como un festival fúnebre y de juegos en honor a su madre adoptiva Tailtiu, quien supuestamente murió después de preparar la tierra de Irlanda para la agricultura. El festival representa tanto el duelo por la muerte como la celebración de la cosecha que su sacrificio permitió. Además, subraya el rol de Lugh como un dios que se preocupa no solo por la guerra y el poder, sino también por el bienestar, la prosperidad y las tradiciones de su pueblo.

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