Mares del Diabo

Mares del Diabo mitología eslava - criatura marina legendaria del océano Pacífico

Mares Del Diabo, conocido también como Mar del Diablo o Mare del Diavolo en variantes latinas de textos mitológicos comparados, es una entidad sobrenatural de las tradiciones eslavo-bálticas que personifica los peligros y misterios del mar. Esta figura representa la antítesis del orden divino en la cosmología eslava antigua, encarnando las fuerzas caóticas, destructivas y salvajes que acechan en las profundidades acuáticas. Su importancia en las creencias de pueblos como los eslavos orientales, bálticos y germánicos costeros radica en que sintetiza el miedo primitivo a lo desconocido marino con una compleja red de creencias chamánicas y religiosas que explicaban desgracias, tormentas y desapariciones inexplicables en aguas territoriales.

Índice de contenidos
  1. Resumen rápido
  2. Datos básicos
  3. ¿Quién es Mares Del Diabo?
  4. Origen y etimología
  5. Apariencia y atributos
  6. Mitos y leyendas
  7. Simbolismo y significado
  8. Relaciones con otros seres
  9. Influencia cultural y legado
  10. Curiosidades
  11. Preguntas frecuentes sobre Mares Del Diabo

Resumen rápido

Mares Del Diabo es una entidad demoníaca de la mitología eslava que personifica los peligros sobrenaturales del mar. No es una deidad adorada, sino un ser temido, frecuentemente asociado con tormentas, naufragios y la muerte en el agua. Su estudio es fundamental para comprender cómo las culturas eslavo-bálticas explicaban catástrofes marinas y qué rol ocupaban los espíritus negativos en sus sistemas de creencias religiosas.

Datos básicos

  • Nombre: Mares Del Diabo (también: Mar del Diablo, Mare del Diavolo, Maresy en algunas fuentes paleoslavas)
  • Cultura: Mitología eslava y báltica (Rusia antigua, Escandina­via oriental, Lituania y Letonia)
  • Tipo de ser: Entidad demoníaca, espíritu maligno del agua
  • Dominio: Océanos, mares, aguas tempestuosas, náufragos, muerte marina
  • Símbolos: Tormentas, olas caudalosas, remolinos, barcos hundidos, huesos de marineros
  • Naturaleza: Caótica, destructiva, impredecible
  • Equivalencias: Ægir (mitología nórdica), Poseidón furioso (mitología greco-romana), Tethys (como fuerza primordial), los Rusalki o espíritus acuáticos eslavos (aunque estos tienen características diferentes)

¿Quién es Mares Del Diabo?

Mares Del Diabo es una figura mitológica compleja que, según las tradiciones eslavo-bálticas, representa la personificación de todas las fuerzas malévolas, descontroladas e impredecibles del entorno marino. A diferencia de los dioses del mar de otras mitologías—como Poseidón en el mundo clásico, quien es una deidad soberana con dominio ordenado sobre las aguas—Mares Del Diabo encarna la naturaleza caótica, indómita del océano, aquel aspecto que no puede ser ni controlado ni razonado.

Los pueblos eslavos antiguos, cuyas geografías incluían ríos caudalosos, mares internos (como el Mar Báltico y el Mar Negro) y zonas costeras accidentadas, necesitaban explicaciones mitológicas para los eventos catastróficos del agua. Las tormentas destructivas, los naufragios sin causa aparente, los remolinos peligrosos y las desapariciones de marineros no eran, en su visión del mundo, accidentes naturales aleatorios, sino manifestaciones de la voluntad de seres sobrenaturales. Mares Del Diabo emergió como la entidad responsable de estos desastres.

Este ser no es reverenciado como los dioses mayores del panteón eslavo. En cambio, era temido, evitado y, en algunas prácticas chamánicas, ofrendado para aplacar su ira. No ocupaba un templo ni poseía un clero organizado, pero su presencia se sentía en cada viaje por agua, en cada tormenta inesperada y en cada leyenda que los marineros compartían alrededor del fuego para advertir a las nuevas generaciones sobre los peligros de enfurecer al espíritu del mar malo.

Origen y etimología

La etimología de Mares Del Diabo es reveladora. El elemento Mare o Mares proviene de raíces indoeuropeas relacionadas con "mar" o "agua" (cognado con el latín mare, el eslavo antiguo morje y el báltico mares). El segundo componente, del Diabo (del Diablo), es una adición posterior que refleja la cristianización gradual de Europa del Este y Escandinavia.

En contextos eslavos precristianos, la figura era conocida simplemente como Moresky dukh (espíritu marino malo) o directamente como Morsky dukh zloy (espíritu marino malvado). Algunos especialistas sugieren que la cristianización llevó a que los escribas medievales y monjes que documentaban estas creencias añadieran la nomenclatura "Diabo" o "Diablo" para enfatizar la naturaleza demoníaca de la entidad desde una perspectiva cristiana, donde toda fuerza no divina era tachada de diabólica.

El nombre compuesto "Mares Del Diabo" como lo conocemos hoy probablemente solidificó en textos hagiográficos y crónicas de los siglos XI a XIV, cuando monjes cristianos escribían sobre las creencias paganas que debían combatir. Este proceso de nominación refleja el sincretismo religioso típico de la región: una entidad pagana antigua recibía un nombre híbrido que mezclaba su origen indoeuropeo con la terminología religiosa cristiana medieval.

Apariencia y atributos

Las descripciones de Mares Del Diabo en textos fragmentarios y tradiciones orales varian según la región y el período, pero ciertos rasgos recurren consistentemente.

Forma física: En la mayoría de relatos, Mares Del Diabo no posee una apariencia antropomórfica clara y estable. Varios textos lo describen como una presencia etérea, una manifestación de fuerzas naturales con rasgos monstruosos. Algunas versiones lo presentan con características de un ser marino demoníaco: piel grisácea o verdosa, ojos que brillan en la oscuridad, una voz que suena como el rugido del viento y el estruendo de las aguas. Otras tradiciones más antiguas sugieren que era invisible, detectable solo por sus efectos destructivos.

Iconografía marina: Cuando Mares Del Diabo se manifiesta, suele acompañarse de fenómenos naturales exagerados: olas que superan toda medida conocida, remolinos que emergen sin causa visible, bruma densa que desoriente a los navegantes, y un frio sobrenatural que penetra los huesos. Los marineros que sobrevivían a encuentros con sus manifestaciones reportaban una sensación de presencia consciente y hostil, como si el agua misma estuviera poseída por una inteligencia maligna.

Atributos de poder: Mares Del Diabo posee dominio absoluto sobre las aguas en las que habita. Puede provocar tormentas, crear corrientes que desgarran barcos de madera, generar niebla mágica que desorientan, atraer a los marineros hacia arrecifes rocosos mediante falsas luces o señales, y draganizar (según algunas tradiciones bálticas) sus aguas con sustancias venenosas que causan enfermedad a quien las ingiera.

Símbolos asociados: Las olas espumosas, el color gris verdoso del agua contaminada, los huesos de ballena blanqueados en las playas, los naufragios abandonados, los remolinos en forma de espiral, y las auroras boreales de color rojo (interpretadas como sangre del cielo) eran considerados signos o marcas de Mares Del Diabo en el territorio eslavo-báltico.

Mitos y leyendas

El naufragio de los navegantes de Novgorod

Una de las leyendas más antiguas documentadas en crónicas rusas habla de una flota de comerciantes de Novgorod que viajaba hacia el Báltico en el siglo XI. Según el relato, estos marineros eran navegantes experimentados, pero cuando entraron en una zona conocida como las "aguas negras" (probablemente cerca del Golfo de Riga), la atmósfera cambió drásticamente. El cielo se oscureció a mediodía, el agua comenzó a agitarse sin razón aparente, y escucharon voces susurrantes que emergían de las profundidades, llamándolos por sus nombres.

Los marineros intentaron remar hacia aguas más seguras, pero sus remos se volvían inútiles. Las aguas parecían tirar del barco hacia el centro de un remolino invisible. Según la leyenda, los capitanes comprendieron que estaban bajo el ataque de Mares Del Diabo. En un acto de desesperación, lanzaron al agua todo lo que tenían de valor: oro, ámbar, joyas. El relato tradición oral sugiere que el espíritu marino aceptó la ofrenda y liberó el barco, aunque tres marineros habían desaparecido en el proceso, arrastrados hacia las profundidades.

Los supervivientes llegaron a tierra y, en gratitud por su salvación, construyeron un pequeño santuario donde dejaban ofrendas periódicamente a lo que denominaban "el espíritu del agua angry" (el espíritu furioso del agua), una clara referencia a Mares Del Diabo. Este relato, documentado en el Novgorodskaya Letopis (Crónica de Novgorod) con variaciones, muestra cómo la mitología se entrelazaba con la historia real de los peligros marinos medievales.

El castigo a los marineros impíos

En las tradiciones bálticas, particularmente entre lituanos y letones, existe un ciclo de historias sobre Mares Del Diabo castigando a marineros que quebrantaban tabúes sagrados. Un relato recurrente habla de un pescador que, en su avaricia, capturaba peces en un río sagrado durante las noches de luna nueva, cuando se suponía que debería permanecer en tierra. Después de varias transgresiones, el pescador notó que sus capturas eran cada vez más extrañas: peces de ojos enormes y negros, criaturas que parecían medio humanas.

Una noche, mientras dormía en su bote, escuchó una voz profunda que surgía del agua, diciendo su nombre lentamente, como si lo saboreara. Despertó aterrado para ver ojos gigantescos brillando bajo la superficie. El pescador intentó remar hacia la orilla, pero el agua lo arrastró. Cuando lo encontraron a la mañana siguiente (según el relato), estaba vivo pero profundamente cambiado: no podía hablar coherentemente, temblaba constantemente y pasaba sus días mirando al agua, susurrando nombres desconocidos.

Este tipo de narrativa servía una función social crucial: mantenía a la comunidad leal a los tabúes religiosos y advertía contra la codicia y el desacato hacia los espacios sagrados. Mares Del Diabo no era un perseguidor arbitrario, sino un ejecutor de las leyes sobrenaturales que mantenían el equilibrio entre los mundos humano y divino.

El barco espectral y el viaje sin regreso

Otra narrativa mitológica recurrente es la del "barco espectral" o Korabl Prizrak en la tradición rusa. Según estas leyendas, marineros reportaban haber visto un barco antiguo, sin tripulación visible, que se movía contra el viento y las corrientes. Los que lo observaban de cerca notaban que estaba construido con un material que parecía carne podrida, que despedía un olor nauseabundo, y que sus velas estaban tejidas con cabello de ahogado.

Se creía que este barco era la morada móvil de Mares Del Diabo o una de sus manifestaciones. Algunos marineros que afirmaban haberlo visto reportaban una sensación de llamada, como si los invitara a subir a bordo. Aquellos que resistían la llamada generalmente sobrevivían, aunque a menudo sufrían enfermedad o locura posterior. Aquellos que cedían... nunca regresaban. Los especialistas en mitología eslava sugieren que este relato puede haber surgido como explicación de desapariciones reales de barcos y marineros, proyectando sobre ellas una intencionalidad malévola.

La tregua del invierno

Un mito menos oscuro pero aún significativo habla de una tregua periódica entre Mares Del Diabo y los marineros eslavos. Según la tradición, durante los meses de invierno, cuando el agua se congelaba y los barcos no podían navegar, Mares Del Diabo retrocedía hacia las profundidades más lejanas, permitiendo un período de paz. Los pueblos costeros eslavos interpretaban esto como un descanso natural del espíritu malévolo, y aprovechaban la época para realizar rituales propiciatorios que aseguraban la continuidad de esta pausa.

Con la llegada de la primavera y el deshielo, se suponía que Mares Del Diabo despertaba nuevamente. Por ello, antes de la temporada de navegación, los marineros realizaban ofrendas rituales: vertían alcohol en el agua, enterraban objetos de valor en la arena, o dejaban comida en los docks como tributo al espíritu. Esta práctica refleja un sistema de creencias donde los humanos no dominaban la naturaleza, sino que negociaban constantemente con las fuerzas sobrenaturales que la habitaban.

Simbolismo y significado

Mares Del Diabo opera a múltiples niveles simbólicos en la mitología eslava, cada uno revelador de cómo estas culturas comprendían el mundo y su lugar en él.

El caos opuesto al orden divino: En la cosmología eslava antigua, existía una tensión constante entre Bog (la divinidad suprema) y el caos primordial. Mares Del Diabo representa una manifestación regional de este caos: el aspecto de la creación que rechaza el orden, la predictibilidad y el control humano. Mientras que Bog-Vodyanoy (el dios del agua benefactor en algunas tradiciones) provee pesca abundante y rutas fluviales seguras, Mares Del Diabo personifica el agua como fuerza destructora, el lado salvaje e inapreensible de la naturaleza acuática.

El límite del conocimiento humano: Los mares antiguos eran, literalmente, los bordes del mundo conocido para la mayoría de pueblos eslavos. Mares Del Diabo simboliza lo desconocido, lo inexplorable, aquello que permanece más allá de la capacidad humana de comprender o conquistar. Funciona como un recordatorio de la humildad: por mucho que los humanos construyan, naveguen y expandan su dominio, siempre existirá una fuerza superior que puede borrar sus esfuerzos.

La consecuencia del transgreso: Las historias de Mares Del Diabo castigando a marineros impíos codifican normas morales y religiosas. El espíritu marino no ataca aleatoriamente, sino como respuesta al desacato. Esto sugiere un universo moral donde cada acción tiene consecuencias, donde las fuerzas sobrenaturales son actores éticos (aunque crueles) que mantienen el equilibrio.

El respeto por lo sagrado acuático: Los ríos y lagos no eran, para los pueblos eslavos, meros recursos. Eran espacios sagrados, moradas de divinidades y espíritus. Mares Del Diabo, en particular, marca ciertos territorios acuáticos como especialmente peligrosos, lugares donde el respeto no solo es prudente sino ritual. Las ofrendas y los tabúes alrededor de su presencia establecen una relación de convivencia negociada entre humanos y lo sobrenatural.

Relaciones con otros seres

Mares Del Diabo frente a Bog-Vodyanoy (dios eslavo benefactor del agua)

Si Mares Del Diabo representa el agua como caos y destrucción, Bog-Vodyanoy o el Vodyanoy (literalmente "viejo del agua") es su antítesis en muchas tradiciones eslavo-rusas. Vodyanoy es un espíritu de agua que, aunque puede ser peligroso si se le ofende, generalmente es neutral o incluso benevolente hacia los pescadores y navegantes que lo respetan. Mientras Mares Del Diabo busca hundir barcos y matar marineros sin causa aparente, Vodyanoy protege las aguas locales y la vida acuática.

La relación entre ambos es compleja: algunos textos mitológicos los presentan como rivales, otros como dos aspectos del mismo fenómeno acuático, y aún otros como entidades que coexisten en territorios diferentes. Mares Del Diabo tiende a asociarse con las aguas abiertas, saladas, tempestuosas, mientras que Vodyanoy habita los ríos, lagos y aguas continentales más tranquilas. La distinción refleja una geografía real: los mares abiertos eran más traicioneros y menos controlables que los ríos, necesitando una explicación mitológica proporcionalmente más siniestra.

Mares Del Diabo frente a Ægir (mitología nórdica)

En la mitología escandinava, Ægir es un jötunn (gigante) que personifica el mar en sus aspectos tanto benéficos como destructivos. A diferencia de Poseidón greco-romano, que es una deidad todopoderosa pero previsible, Ægir es una entidad ambigua: puede ser anfitrión de banquetes en las profundidades marinas, pero también es responsable de tormentas y naufragios.

Mientras que Ægir mantiene cierta majestad y gravedad, siendo un ser venerable incluso cuando es peligroso, Mares Del Diabo es inherentemente maligno, sin redención moral. Ægir tiene una corte, una familia, un lugar estructurado en el cosmos. Mares Del Diabo es más un espíritu errante, una manifestación del caos. Ambos representan el mar como amenaza, pero Ægir lo hace desde una posición de poder soberano, mientras que Mares Del Diabo lo hace desde una posición de furia indómita.

Mares Del Diabo frente a Poseidón (mitología grecorromana)

Poseidón en su aspecto destructivo (Poseidón Enosichthon, el que causa terremotos) es, en muchos aspectos, el equivalente funcional de Mares Del Diabo: ambos causan naufragios, tempestades y muerte marina. Sin embargo, la diferencia en cómo se conciben es reveladora de las diferentes culturas.

Poseidón es un dios olímpico, soberano, racional (aunque temperamental). Su ira tiene causas identificables: alguien lo ofendió, quebró un juramento, desoyó un consejo. Hay una justicia, aunque sea implacable. Mares Del Diabo, por el contrario, es más opaco, más fundamentalmente caótico. No siempre hay una razón clara para sus ataques, o la razón reside en territorios tabú que los marineros pueden no comprender completamente. Poseidón exige respeto; Mares Del Diabo exige miedo.

Mares Del Diabo frente a los Rusalki (espíritus acuáticos eslavos femeninos)

Los Rusalki en las tradiciones eslavas son espíritus femeninos de agua, frecuentemente los fantasmas de jóvenes mujeres ahogadas, que habitan ríos y lagos. Aunque pueden ser peligrosos (especialmente atraer a hombres hacia las aguas para ahogarse), su motivación es generalmente la soledad, la tragedia personal, o el deseo de venganza específica. Son seres trágicos.

Mares Del Diabo, por el contrario, no tiene tragedia personal. No es el fantasma de alguien. Es una entidad primordial de destrucción sin redención narrativa. Mientras los Rusalki pueden a veces ser apaciguados, recordados, o incluso seducidos hacia acuerdos (en las historias tradicionales), Mares Del Diabo es implacable e impersonal. Si los Rusalki son lo femenino y lo emocional de lo acuático, Mares Del Diabo es lo masculino, lo violento y lo ingobernable.

Influencia cultural y legado

El legado de Mares Del Diabo se extiende más allá de la mitología pura. Su influencia ha impregnado la cultura eslava, báltica y escandinava de formas que perduran hasta hoy.

En las prácticas religiosas sincrética: Con la cristianización de Europa del Este (siglos X-XVI), las deidades paganas no desaparecieron automáticamente. En cambio, muchas fueron reasignadas dentro del nuevo marco cristiano. Mares Del Diabo, siendo intrínsecamente maligno, se sincretizó fácilmente con demonios cristianos. En algunas regiones bálticas y rusas, se realizaban rituales híbridos donde se invocaba protección contra "Mares Del Diabo" usando nomenclatura cristiana, pero con prácticas evidentemente precristianas (ofrendas, encantamientos).

En la narrativa popular contemporánea: El arquetipo de Mares Del Diabo—el espíritu maligno del agua, la entidad vengativa, el caos personificado—ha persistido en tradiciones orales, folclore escrito y, más recientemente, en medios modernos. Los escritores y folkloristas de Europa del Este, desde el siglo XIX en adelante, han continuado recopilando y publicando historias de Mares Del Diabo, manteniéndolo vivo en la imaginación cultural.

En la identidad de navegantes y comunidades costeras: Para pueblos cuya subsistencia dependía del mar, narrativas como la de Mares Del Diabo no eran mero entretenimiento. Codificaban lecciones de seguridad, respeto por la naturaleza, y advertencias sobre la soberbia humana. Los marineros reales aprendían que el mar no era solo un entorno físico, sino un espacio habitado por inteligencias sobrenaturales que requerían respeto ritual. Este legado espiritual ha dado forma a la mentalidad de navegantes bálticos, rusos y eslavos durante milenios.

En estudios académicos de mitología comparada: Los académicos que estudian mitología indoeuropea reconocen a Mares Del Diabo como un ejemplo particularmente claro de cómo diferentes culturas producen variaciones sobre el tema del "agua como caos y amenaza". Su estudio permite comparar cómo los griegos (Poseidón), los romanos (Neptuno en ciertos contextos), los germánicos (Ægir) y los eslavos (Mares Del Diabo) imaginaban y explicaban los fenómenos marinos peligrosos.

Curiosidades

  • En algunas tradiciones rusas muy antiguas, se creía que Mares Del Diabo era ciego de ambos ojos, lo que explicaba por qué sus ataques parecían arbitrarios: no veía realmente a quién lastimaba, solo sentía la vibración de los barcos en el agua.
  • Marineros de la Rus medieval a menudo llevaban amuletos de ámbar báltico, creyendo que el material fossilizado podía repeler la atención de Mares Del Diabo, quien supuestamente temía a la luz solar antigua capturada en el ámbar.
  • El nombre "Mare" (agua) aparece en muchas entidades acuáticas nórdicas y eslavas, pero Mares Del Diabo es único por ser la única que lleva explícitamente un epíteto de maldad ("del Diabo") en su nomenclatura, distinguiéndolo de espíritus acuáticos más neutros o ambiguos.
  • En la crónica del monje Nestor (siglo XII), se menciona una región del Báltico conocida localmente como "Las Aguas de Mares", donde las desapariciones de barcos eran tan frecuentes que fue evitada por navegantes durante siglos, creando una zona de exclusión práctica alrededor de la creencia mitológica.
  • Algunos especialistas sugieren que Mares Del Diabo pudo haber originalmente personificado fenómenos específicos real—como remolinos, corrientes rip, o la estratificación de aguas de diferente salinidad que pueden causar efectos visuales perturbadores—elevados al rango de entidad consciente como explicación mitológica.
  • En textos bálticos posteriores al siglo XIV, Mares Del Diabo a veces aparece en disputa con la Virgen María (sincretismo cristiano), quien era invocada como protectora contra el espíritu maligno del agua, creando una narrativa híbrida donde el cristianismo no reemplazaba completamente, sino que se superponía sobre las creencias paganas anteriores.
  • Las ofrendas a Mares Del Diabo eran típicamente saladas (sal arrojada al agua), ámbar, o bebidas alcohólicas, suggiriendo que era percibido como una entidad que podía ser apaciguada mediante tributos específicos, a diferencia de demonios cristianos puros que simplemente debían ser rechazados.
  • En algunas variantes lituanas de las leyendas, Mares Del Diabo tenía un nombre alternativo: Jūrų Žmogus ("Hombre del Mar"), que enfatizaba su aspecto casi humanoides en esas tradiciones, a diferencia de la versión rusa donde era más abstracto y etéreo.

Preguntas frecuentes sobre Mares Del Diabo

¿Mares Del Diabo es un dios o un demonio en la mitología eslava?

Mares Del Diabo no es exactamente un dios en el sentido de una deidad venerada u ordenadora del cosmos. Es más bien un espíritu maligno, un daimon o demonio en términos técnicos de mitología comparada. Mientras que dioses como Bog (la divinidad suprema eslava) o Vodyanoy (el espíritu del agua benévolo) reciben un cierto respeto y, en algunos casos, adoración, Mares Del Diabo es puramente temido y apaciguado. No hay templos dedicados a él, sino solo rituales defensivos y ofrendas para evitar su ira. Representa la antítesis del orden divino.

¿Cuál es la diferencia entre Mares Del Diabo y otros espíritus de agua en la mitología eslava?

La principal diferencia radica en la intención y la naturaleza. Espíritus acuáticos como Vodyanoy o los Rusalki pueden ser peligrosos, pero tienen motivaciones comprensibles o trasfondos trágicos. Mares Del Diabo, por el contrario, es destructor por esencia, no por circunstancia. No busca venganza por una ofensa específica (como puede hacer Vodyanoy), sino que encarna el caos acuático fundamental. Es impersonal, implacable y sin redención narrativa, lo que lo hace cualitativamente diferente de otros seres acuáticos de la mitología eslava.

¿Se menciona a Mares Del Diabo en textos históricos o solo en tradiciones orales?

Aunque la mayoría de información sobre Mares Del Diabo proviene de tradiciones orales registradas posteriormente, existen referencias en crónicas medievales eslavas, particularmente en textos del Novgorod antiguo y en hagiografías que mencionan la lucha contra creencias paganas. Los monjes cristianos que escribían estas crónicas a menudo documentaban los mitos paganos para refutarlos o mostrar el poder de la fe cristiana sobre ellos. Esto proporciona un registro escrito parcial, aunque coloreado por una perspectiva cristiana crítica.

¿Cómo se relaciona Mares Del Diabo con la moderna comprensión científica del mar?

Mares Del Diabo es una creación mitológica que reflejaba cómo pueblos sin tecnología moderna explicaban fenómenos marinos reales: tormentas impredecibles, remolinos peligrosos, corrientes traicioneras, y desapariciones sin explicación aparente. Hoy sabemos que estos fenómenos tienen causas físicas (meteorología, oceanografía, corrientes oceánicas). Sin embargo, el valor de Mares Del Diabo no reside en su explicación científica, sino en cómo revela cómo diferentes culturas otorgaban significado e intentalidad a fuerzas naturales. Continúa siendo un testimonio valioso de la mentalidad premoderna y de cómo los mitos funcionaban como sistemas explicativos iniciales antes de la ciencia.


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